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-En entrevista el ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela, se refirió a los desafíos del Ministerio de Agricultura para los próximos 4 años, enfatizando el análisis en las políticas públicas y proyectos de ley que reforzarán, así como también, la autoridad se refirió a la sequía y la contingencia en el agro y la fruticultura del país. “Hay que partir de la base que nuestro horizonte de trabajo como cartera ministerial es transitar hacia una agricultura verde, sostenible e inclusiva, y eso aplica a todos los rubros del agro en todas sus escalas, tanto agricultura familiar campesina como para el sector

“Hay que partir de la base que nuestro horizonte de trabajo como cartera ministerial es transitar hacia una agricultura verde, sostenible e inclusiva, y eso aplica a todos los rubros del agro en todas sus escalas, tanto agricultura familiar campesina como para el sector frutícola exportador”, es lo primero que enfatiza el Ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela, cuando iniciamos la conversación

Y a reglón siguiente afirmó que Chile tiene que seguir siendo reconocido a nivel mundial por su fruta, y para ello se debe trabajar en conjunto con el sector frutícola. “Chile es reconocido a nivel mundial por su patrimonio fitosanitario, por su inocuidad, calidad y diversidad de su fruta. Y queremos que eso siga sucediendo. Para eso, debemos trabajar junto al sector frutícola para transitar hacia producciones cada vez más sustentables y tender lazos más robustos con nuestras agregadurías agrícolas, entre otros temas”, asegura.

Para que se cumpla lo anterior, la máxima autoridad del sector agrícola, definió las tres prioridades del programa de gobierno del Presidente Gabriel Boric. El primero, señaló, es enfocarse en la seguridad y en la soberanía alimentaria, con el fin de continuar con los procesos exportadores, pero también con la idea de recuperar sectores que se han visto disminuidos en los últimos años como son el lechero y el cerealero, por ejemplo. “Tenemos que ver el concepto de soberanía como la generación de intercambios responsables y con valoración de nuestros productos originarios a través de economías territoriales y locales que puedan convivir con los grandes exportadores”, explica.

La segunda prioridad, explicó el Ministro, es avanzar en la seguridad hídrica, ya que el cambio climático es una realidad que estamos enfrentando y que está generando muchos cambios. “Queremos generar confianzas y trabajar entre todos para combatir la sequía a través de sistemas de riego más eficientes y trabajos colaborativos y corresponsables entre todos los actores del agua”.

Y en tercer término, está la sustentabilidad y la agricultura verde. “Estoy seguro de que es posible avanzar en ese sentido y lo hemos ido demostrando, por ejemplo, con la firma del Tratado de Escazú. Ese es un paso adelante y que pone a Chile en primera línea de los países que están enfocados en lograr un cambio real en los manejos sustentables”, manifiesta Valenzuela.

Sin embargo, en lo contingente en los últimos años el sector agrícola ha tenido que enfrentar importantes crisis como la mega sequía y la pandemia, por poner algunos ejemplos, ¿Qué desafíos plantean estas realidades al Ministerio de Agricultura en el corto y mediano plazo?

Tenemos un gran trabajo por delante, tenemos que acercarnos a las autoridades regionales, locales, a los representantes de las cuencas, la DOH, la DGA –que son del MOP– y a las juntas de vigilancia, pero tenemos que incluir a los APR, las asociaciones de municipios con el fin de planificar mejor los territorios, de manejar mejor las cuencas con la idea de que todos salgan ganando en esa ecuación.

Queremos también avanzar en el manejo responsable de la disponibilidad de agua, las aguas subterráneas y los acuíferos. No podemos permitir que ocurra un nuevo Petorca y eso nos llama a sentarnos a conversar con todos los actores, generar una participación entre todos para que nadie se quede sin acceso y sin seguridad de riego, sobre todo como es, en general, el caso de los pequeños productores.

A su vez, la mega sequía tenemos que enfrentarla en medio de una enorme desigualdad social, donde tenemos agricultores y agricultoras de pequeña escala sin inversión en riego, hasta ahora. Nuestro horizonte es trabajar con todas y todos, reducir la brecha en el acceso al recurso hídrico, pero también con innovación y competitividad. En el corto plazo, hoy contamos con recursos importantes en materia de riego, donde queremos ser justos en su distribución. En tanto, el mediano plazo va de la mano con la innovación.

La pandemia, por lo pronto, generó mucha incertidumbre, pero el mundo campesino no paró. El acceso a alimentos es clave, y si algo nos enseñó la pandemia es la importancia de los alimentos y la producción. Tema que hoy se torna crítico ante la crisis mundial. Nuestra idea es fortalecer la seguridad alimentaria en todos los niveles productivos del agro.

Relacionado con la pregunta anterior, ¿Cuáles serán las acciones que implementaran o incentivaran desde el Minagri para enfrentar estas crisis?

Como hemos dicho, el presidente Gabriel Boric ha sido enfático en estos temas. Debemos avanzar hacia la recuperación inclusiva. La pandemia está mermando, las actividades están retomándose, pero en un escenario de crisis global extremo: encarecimiento de fertilizantes, China priorizando su consumo local de Urea, y eso, sin duda, impacta al mundo agrícola e impacta en el plato que nos servimos a diario. Tenemos que proteger nuestros cultivos y a quienes producen la tierra. Y en ese espíritu, lanzamos el programa Siembra por Chile.

Además, muchas medidas no necesariamente son programas, sino voluntades. Tenemos conversaciones con Cancillería, con los puertos, para poder liberar y priorizar la entrada de estos productos y de alimentos, y así reducir los costos que implica la espera en puerto. Y eso es diálogo y corresponsabilidad. Tenemos la convicción de que la Comisión Nacional de Riego (CNR) y el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), que pertenecen al Ministerio de Agricultura, enfoquen parte importante de su trabajo en colaborar en miras de mejorar la situación de los pequeños agricultores, que sus proyectos realmente lleguen a los chicos, a la AFC y a las comunidades indígenas. Eso es un desde de nuestra gestión.

¿Qué proyectos de ley o políticas públicas se debieran incentivar o empujar que puedan ayudar a garantizar el desarrollo y productividad del sector agroexportador?

Al iniciar nuestra administración, lo primero que hicimos fue revisar todos los proyectos de ley, iniciativas y políticas públicas existentes, su estado de avance, sus aciertos y también los nudos críticos, pues sabemos que los tiempos que corren no son fáciles. Estamos en una crisis hídrica, crisis global, guerras, cambio climático y concentración de recursos, lo que nos lleva a estar dentro de una tormenta perfecta, que impacta a todos y todas quienes trabajan la tierra.

El mundo agrícola es el más expuesto a las inclemencias globales. Y por lo mismo, tenemos como misión destrabar nudos críticos, como, por ejemplo, en los puertos, en la exportación de nuestra fruta, pero también fortalecer y empujar proyectos de ley que son claves, como la ley de riego y el estatuto del temporero y temporera. Este último actualizarlo a los nuevos tiempos y forjar las voluntades políticas para que pueda ver la luz.

Desde hace muchos años el sector exportador frutícola ha promovida el estatuto del temporero y temporera, ¿cuál es su postura frente a esta iniciativa? ¿Se requiere su promulgación?

Creemos que el estatuto del temporero y temporera es fundamental para regular las condiciones laborales de este importante segmento y fuerza de trabajo nacional. Y en eso soy claro, pues es una demanda histórica. Pero también hay que verlo con cautela, pues Chile ha cambiado mucho en esta materia, tenemos un flujo de población migrante que se emplea en este rubro, y que cumplen una función clave, y que requiere contar con instrumentos para su fortalecimiento y acceso a derechos.

Fotografía ASOEX

También es clave abordar este proyecto de ley con perspectiva de género, dado que el ingreso de la mujer en este rol es cada vez más notorio y se inserta con condiciones estructurales diferentes e importantes brechas.

El sector frutícola exportador ha sido muy partícipe en diferentes instancias públicos-privadas. En relación con esto, ¿Cómo ve el trabajo mancomunado entre ambos sectores?

Para esta cartera que lidero, es clave, y lo he transmitido a los 12 servicios del agro, así como a las Seremías, que hay que hablar con todos y todas. Y en ese sentido, hemos sostenido reuniones con agrupaciones de la sociedad civil, del mundo de la agricultura familiar campesina, con distintos gremios y asociaciones productivas. El rol del sector frutícola exportador, como actor privado, es clave para encauzar una agricultura verde, sustentable y diversa. En conjunto se pueden llevar a cabo iniciativas innovadoras, apalancar recursos y establecer compromisos con corresponsabilidad.

¿Qué valoración le da usted al sector exportador frutícola como actor en la industria?

Como he dicho antes, para nosotros el sector frutícola de exportación ha sido uno de los pilares de nuestra agricultura en los últimos 40 años. La agricultura chilena comparativamente, cuando ves su aporte al mundo, es super relevante y en estos tiempos de pandemia y guerras, en que hay muchos países pasándolo mal en materia de alimentación, y la fruta de exportación chilena, a pesar de todos los problemas que hemos visto en los últimos meses, entrega seguridad alimentaria a nivel mundial eso es enorme y de gran valor.

Chile destaca por ser una potencia agroexportadora, sobre todo en la fruticultura, aunque es un país pequeño. Eso hay que complementarlo, porque hemos perdido capacidad ganadera, lechera, de cereales, de trigo, entonces el desafío es diversificar, recuperar, buscar que en el país los circuitos de distribución territorial sean más sustantivos.

Fuente: Simfruit